
Cuando hablamos de wild posting o pega de carteles, la técnica detrás casi siempre es la misma: el wheatpaste. Si te interesa la publicidad callejera, vale la pena entender por qué esta técnica —que existe desde hace más de un siglo— sigue dominando las calles de ciudades como la CDMX, Nueva York o Madrid.
¿Qué es el wheatpaste?
El wheatpaste es un adhesivo hecho a base de almidón (tradicionalmente harina de trigo y agua) que se usa para pegar carteles de papel directamente sobre una superficie. El cartel se aplica húmedo, se adhiere al muro y, al secar, queda perfectamente fijado. Es la misma técnica que usan los artistas urbanos y las grandes campañas de guerrilla.
Por qué las marcas lo prefieren
El wheatpaste tiene ventajas que otros formatos no ofrecen:
- Estética auténtica: se ve parte de la calle, no como un anuncio invasivo. Eso genera credibilidad cultural.
- Durabilidad: bien aplicado, un cartel resiste semanas a la intemperie.
- Escalabilidad: permite saturar un muro o una zona completa con repetición visual de alto impacto.
- Costo eficiente: papel e impresión cuestan mucho menos que estructuras o pantallas.
- Contenido compartible: el público fotografía los muros y los comparte, multiplicando el alcance sin costo adicional.
Wheatpaste vs. vinil y otros formatos
A diferencia del vinil o las lonas, el wheatpaste es de papel y engrudo, lo que lo hace más noble con la superficie y más fácil de retirar al final de la campaña. Estéticamente, el papel mate se integra al entorno urbano y evita el brillo "publicitario" que el público aprendió a ignorar.
¿Quieres ver cómo se vería tu marca en un muro de la Roma, Polanco o Coyoacán? Cuéntanos tu campaña y te armamos una propuesta.

